diumenge, 27 d’octubre de 2013

LA HABITACIÓN DEL NIÑO


Dirigida per Àlex de la Iglesia l'any 2006 i protagonitzada per Javier Gutiérrez i Leonor Watling, "La habitación del niño" és una pel·lícula d'horror d'una sèrie de sis que va produir Telecinco per a la televisió en un intent de reviure aquelles mítiques "Historias para no dormir" de Narciso Ibáñez Serrador. La sèrie portava per títol "Películas para no dormir". Directors importants dirigirien els diferents episodis: a més de l'esmentat Àlex de la Iglesia, Enrique Urbizu ("Adivina quién soy"), Mateo Gil ("Regreso a Moira"), Paco Plaza ("Cuento de navidad"), Jaume Balagueró ("Para entrar a vivir") i el mateix Ibáñez Serrador ("La culpa").

El més misteriós no són els seus arguments sinó el fracàs de la sèrie, possiblement propiciat per una mala promoció i una ubicació equivocada els divendres a la nit, havent de competir amb programes de tanta qualitat com "¿Dónde estás corazón?", "Morancos 007" o "Yo soy Bea". Queda palès que el públic actual té poc a veure amb el que esperava aterrit els nous capítols de la sèrie de Narciso Ibáñez Serrador. L'episodi d'Àlex de la Iglesia no va fer el share requerit per la cadena, i tot i que el segon que es va emetre, el dirigit per Balagueró, va assolir un 15 %, estava encara per sota de la mitjana; Telecinco va cancel·lar les emissions i la resta d'episodis no es van poder veure fins dos anys més tard a Factoría de Ficción. I en les edicions en DVD, que sospito també poc exitoses.

Jo havia vist "Para entrar a vivir" l'any 2006, al Festival Zoom d'Igualada, especialitzat en produccions televisives, i em va semblar un títol magnífic, potser el més angoixant i terrorífic mai produït a Espanya. Mostrava una parella que esperaven un fill i que aconseguien un pis en un edifici i una zona una mica depauperats ignorant que s'hi ocultava un secret terrible i que haurien de córrer per salvar les seves vides.

L'episodi dirigit per Àlex de la Iglesia, recuperat gràcies a l'edició en devedé que vaig trobar en una de les paradetes del Festival de Sitges, no és tan rodó com el del director de "[REC]", però això no vol dir que no tingui prou qualitat. Parteix d'una premissa similar: una parella que acaba de tenir un fill s'instal·la en una antiga mansió que els ha sortit per molt bon preu. Però les gangues no existeixen, com descobrirà el pare quan l'aparell que comunica amb l'habitació del nen reveli una presència estranya.

Cap a la meitat, el film s'embolica excessivament en una trama de realitats paral·leles, que el parapsicòleg interpretat per Sancho Gracia atribueix als efectes de la física quàntica, posant com a exemple el Gat de Schrödinger. Però la mitja hora inicial ofereix algun dels ensurts més impactants que es recorden i tot plegat confirma que De la Iglesia és un narrador nat, tot i que en els registres més purament terrorífics encara el guanya en Balagueró.

divendres, 25 d’octubre de 2013

GRANS MESTRES DE LA CRÍTICA CINEMATOGRÀFICA # 1: EL RESPLANDOR, per CARLOS BOYERO

I Déu pujà a la muntanya, es dirigí als seus deixebles i els digué:

"La imagen de Stanley Kubrick ofrece una dualidad sorprendente. Es un ejecutivo de primera clase y un artista admitido por tirios y troyanos. Capaz de controlar noche a noche las recaudaciones de su película en Almendralejo y de hacer las críticas más feroces sobre la maquinaria fría que controla la vida de los hombres. Publicista genial que reviste cada una de sus apariciones marcando estilos y modernidades y máximo aspirante a premio Nóbel del cine en caso de que los concedieran. Eficaz y certero cuando empezaba (Atraco perfecto). Sucesivamente consciente de su importancia y trascendencia, se siente en la obligación de ofrecer lo máximo en cada género nuevo que aborda. Profundamente narcisista, ampuloso, maniático de la técnica más deslumbrante, conciencia fatalista del futuro del hombre. Un cineasta serio, un cineasta cargante.

Su capacidad para la parodia es burda (Teléfono rojo); sus intentos de gran espectáculo están impregnados de conciencia progresista (Espartaco); su sutileza como adaptador de Nabokov, fragmentaria y fría (Lolita); su oportunismo descarado y su forma de reflejar apocalipsis están controlados por una fealdad en la que se siente a gusto (La naranja mecánica, su película más odiosa); sus incursiones definitivas en la ciencia-ficción tan faltas de vida como el computador Hal, el protagonista de la historia (2001, una odisea del espacio), sus paseos por la historia, tan bellos como aburridos (Barry Lyndon).

A este hombre le faltaba para completar su curriculum vitae, hacer una película de terror o un western. Ya ha conseguido lo primero. Esperemos, por el bien del cine, que no se le ocurra contarnos su visión filosófica sobre los mecanismos de poder que dan sentido al hombre del Oeste.

El resplandor está basada en una novela de Stephen King, un escritor joven, mayoritario y alucionado que ha conseguido con cinco libros (Carrie, La hora del vampiro, En el umbral de la noche, La danza de la muerte e Insólito esplendor), revitalizar un género que agonizaba. King ha devuelto al lector la pesadilla que puede amenazar a la existencia más normal. No se limita a exponer teorías, sino que sabe darles forma, mover personajes, en una palabra, narrar.

Insólito esplendor era un relato que acumulaba tensión, que creaba un clímax y que explotaba en un delirio imaginativo cuando el agobio llegaba a lo insostenible. Unas páginas que te sorprendían progresivamente, en las que nunca sabías qué iba a ocurrir en el siguiente capítulo, que te metían en la historia, que morbosamente te hacían protagonistas de ella.

En El resplandor película, no hay narración, ni sorpresa, ni miedo, ni sensación compartida de angustia, ni ritmo, ni verosimilitud, ni nada. A cambio, Kubrick nos ofrece innumerables travellings tan repetidos como bien hechos, machaconería musical, intentando apoyar el vacío, nulidad de fascinación, esquematismo inicial burdo y mantenido hasta el final.

El argumento de El resplandor es muy atractivo: Un alcohólico en vías de regeneración se compromete junto con su mujer e hijo a cuidar de un hotel que permanece cerrado durante la época invernal. Al llegar allí el niño detecta, gracias a sus poderes telekinésicos, sucesos horribles que han ocurrido antes. La personalidad del padre se va alterando progresivamente y la madre y el niño deberán enfrentarse al espanto de lo cercano y lo desconocido unidos contra ellos. Kubrick se limita a presentarte a un payaso experto en muecas y numeritos, al que sin ofrecerle el menor desarrollo sicológico, el menor matiz, le pone a correr como un poseso detrás de una señora dentuda y medio boba y un niño sin el menor misterio durante dos horas interminables. Hitchcock, a los temas más banales, les daba la vuelta y terminaba hablándote del infierno. Kubrick, con el tema más sugerente, más rico, más terrorífico, te hace la película más irrelevante, más ostentosa, más superficial, más de cartón piedra. Cuando veo una película de terror deseo que me asusten, que los latidos del corazón sean más acelerados que de costumbre, dar saltos en la butaca, rebuscar debajo de la cama al llegar a mi casa. Recordar un año después cierta escena y notar que se me pone la carne de gallina, plantearte con mosqueo si el mundo es como lo vemos a diario o si hay un monstruo escondido en el paisaje más idílico o en la persona más cercana. Ninguna sensación parecida provoca este híbrido fastuoso. En cambio, sí produce irritación ver al imbécil de Jack Nicholson en permanente pase de modelos gestuales, un decorado tan siniestro y tan mal aprovechado, una buena historia tan degradada, un derroche físico, mental y económico tan inútil. La estructura de El resplandor se limita a innumerables planos y contraplanos de actores anodinos que recitan. Pulcritud visual y asepsia en los diálogos. Al final a mí me da lo mismo que el padre mate al niño, o el niño al padre, o el negro a la madre, o la madre al fantasma, o el fantasma a Stanley Kubrick.

El resplandor seguramente dará dinero. Hay gente que se siente en la obligación de ver una película importante aunque se aburra mucho con ella. Es la gente que rellena sus bibliotecas con las obras completas y nunca leídas de cualquier editorial experta en diseños de lujo. Los que adquieren pinturas que hacen muy bonito en la pared.

Los admiradores de Kubrick, abochornados y llorosos, pueden pensar para su consuelo que esta vez el genio se ha equivocado por no tocar temas más profundos o de crítica social. Para mí no constituye ninguna sorpresa. Siempre he detestado a los resplandecientes profesionales. No se puede hablar de la oscuridad siendo tan evidente, tan pagado de tí mismo, teniendo una visión tan clara del mundo".

Crítica apareguda en el número 1 de la revista "Casablanca" (gener de 1981).

dissabte, 19 d’octubre de 2013

EL RESPLANDOR


"Barry Lyndon" va fracassar comercialment i a Kubrick li va venir un atac de pànic només de pensar que podia perdre la seva tan preuada independència.

Possiblement va ser per aquest motiu que el següent llibre que va voler adaptar fos un súper-vendes del famós escriptor de relats d'horror Stephen King; l'èxit de "Carrie", dirigida per Brian De Palma, era recent i l'aposta semblava segura. A més, apropant-se a un gènere amb codis molt definits com el terror, alimentava la teoria segons la qual Kubrick sempre volia dir-hi la seva i fer la millor pel·lícula de cada modalitat, ja fos el cinema històric, la ciència-ficció, el cinema bèl·lic o el cinema negre (recordem que també va estar a punt de dirigir un western; de fet, va començar a fer-ho amb "El rostro impenetrable" fins que Marlon Brando el va acomiadar per posar-se ell mateix rere la càmera).

"El resplandor" (1980) va ser, efectivament, un èxit de públic, però no va agradar gaire als crítics (Carlos Boyero en va fer una ressenya a la revista "Casablanca" en què arribava a l'insult) i encara menys als fans del llibre de King, que no perdonaven al director que hagués substituït les bardisses en forma d'animals pel famós laberint.

No entraré a comparar llibre i pel·lícula perquè és una tasca irrellevant i tampoc no he llegit la novel·la de Stephen King (tot i que és un escriptor que m'agrada força) però la idea del laberint em sembla magnífica per les possibilitats visuals que aporta i pel seu sentit metafòric. De tota manera, no cal buscar a "El resplandor" grans idees conceptuals, per molt que a "La habitación 237" (Rodney Asher, 2012) hom defensi que el film tracta del genocidi dels indis americans (perquè l'hotel Overlook està construit sobre un cementiri indi?), de l' Holocaust (perquè si es projecten dues còpies sobreposades del dret i de l'inrevés, a la meitat de la projecció podem observar un bigotet hitlerià sota el nas de Jack Nicholson?) o que és una confessió en tota regla del frau de l'aterratge de l'home a La Lluna, que hauria estat filmat per Kubrick en un plató de televisió (perquè Danny porta el dibuix d'un coet brodat al jersei?). "El resplandor", tot i que inclou moltes de les constants temàtiques del director (la inexorabilitat del destí, la desintegració del grup familiar, la maldat intrínseca dels humans, les paradoxes temporals) és una pel·lícula de formes i de sensacions. Quan Pauline Kael afirmava -en to pejoratiu- que l'argument del film eren els seus travellings, no anava desencaminada. Aquí, Kubrick substitueix l'estructura simètrica per un crescendo que ens condueix dels plans generals de les Rocalloses captats des d'un helicòpter en l'hipnòtic inici del film fins al primer pla de Nicholson/Torrance embogit i imitant el presentador de televisió Johnny Carson, passant per un seguit de travellings fastuosos aconseguits gràcies a l'invent de la steadicam i d'escenes d'impacte, tot plegat al ritme d'una banda sonora impressionant, com sempre no únicament per la música de Ligeti, Bartók o Penderecki, o la música dels anys vint o les creacions de Wendy Carlos i Rachel Elkind, sinó per la manera com es crea tensió amb els sons (el so reverberant de la pilota llançada contra la paret del saló de l'hotel; el soroll que fan les tecles de la màquina d'escriure).

En qualsevol cas, és un dels treballs del director que més s'ha revaloritzat amb els anys, possiblement perquè combina de forma insòlita la transparència de la seva trama amb la sofisticació dels detalls. És un conte fantàstic que Kubrick relaciona clarament amb la tradició dels relats per a infants: la parella protagonista es diuen Jack i Wendy; quan Jack Torrance ensorra a cops de destral la porta rere la qual s'amaguen la seva dona i el seu fill, imita la veu i les paraules del llop del conte de les set cabretes; en l'escena final al laberint, el nen perseguit per l'ogre fa servir un recurs similar al de les pedretes que Hansel anava deixant caure a terra per trobar la sortida del bosc.

Algunes de les crítiques més ferotges que el film va merèixer en el moment de la seva estrena venien determinades per la interpretació absolutament passada de voltes de Jack Nicholson. Personalment, sóc un gran defensor de l'opció triada per Kubrick consistent a potenciar l'histrionisme de l'actor: aporta un to gairebé festiu a una trama bastant ombrívola i contrasta perfectament amb la sòbria rigidesa dels actors que fan de fantasmes (Philip Stone, Joe Turkel). També es va dir que no quedava ben reflectida l'evolució del personatge cap a la bogeria. Però el cinema de Kubrick es caracteritza per la concisió i, tot i que en la versió íntegra del film es donen més detalls, la versió més curta estrenada internacionalment ofereix prou pistes per saber que Jack és un ex-alcohòlic i molt vulnerable; i si per explicar que s'ha tornat boig en tenim prou amb un pla de Jack Nicholson posant els ulls en blanc, cal res més? També hem d'entendre que el cinema de Kubrick és naturalista en els escenaris però barroc en la representació; la part barroca correspon a la interpretació de l'actor, mentre que el naturalisme radica en un escenari (l'hotel Overlook, que és la suma de molts hotels autèntics) que ha de ser sinistre però que està perfectament il·luminat, la qual cosa no impedeix que puguem sentir la por de Danny quan troba les bessones en un dels passadissos.

En la meva sempre modesta opinió, algunes escenes en què Kubrick inserta imatges esgarrifoses pequen de certa lletjor, bastant inaudita en un film quasi sempre tan elegant com tots els del seu autor, però en tot cas seria un defecte menor en una obra també menor per les seves pretensions però magistral en conjunt gràcies al treball de posada en escena.

dijous, 17 d’octubre de 2013

PRISIONEROS


Tot i que no se li pot negar a Aaron Guzikowski, guionista de "Prisioneros", habilitat per generar suspens i sorprendre l'espectador, trobo algunes idees massa deutores de "Seven"; també hi ha diversos punts en comú amb la magnífica "Adiós pequeña, adiós", dirigida per Ben Affleck: una nena segrestada (bé, dues en realitat) i el plantejament d'una qüestió moral que generi controvèrsia entre els personatges i entre els espectadors.

En realitat, allò que converteix el darrer film de Denis Villeneuve en un gran thriller és la seva posada en escena sòbria i precisa i les interpretacions molt adequades de Hugh Jackman fent de paterfamilias conservador i Jake Gyllenhaal de policia raret i obssessiu (un registre ja assajat amb el seu personatge de "Zodiac", però abordat per l'actor amb prou subtilesa per no repetir-se).

CONCURS # 4: LA SOLUCIÓ

diumenge, 13 d’octubre de 2013

MUD


"Mud" (2012), un film d'aventures que remet a Mark Twain i el seu Tom Sawyer i a una llarga tradició de la ficció nord-americana, és més ortodox que la versió de Jeff Nichols del cinema apocalíptic a "Take Shelter" (2011).

Tenim dos adolescents que comencen a créixer, tenim el riu Mississippi, tenim una illa misteriosa, un pròfug de la justícia tan perillós com atractiu, confessions al voltant d'una foguera, una noia que atrau els problemes, uns caçadors de recompenses, un vell solitari que diuen que treballava per a la CIA, un final a trets per resoldre els conflictes, com en els millors westerns. Tenim diverses històries d'amor: l'amor incert i desesperat entre Mud i Juniper, l'amor despistat del jove Ellis per una noia que li passa dos pams, l'amor que fuig entre uns pares que es divorcien, l'amor entre els pares i els fills, o entre els qui fan de pares i els qui fan de fills, l'amor incondicional de tres amics (Ellis, Neckbone, Mud). Tenim un territori de frontera, la frontera entre la terra ferma i el riu, entre el riu i el mar obert, entre el progrés i el passat, entre la infantesa i l'edat adulta, entre el bé i el mal, entre la realitat i el mite. Tenim, en definitiva, una història mil vegades explicada però ara més emocionant que mai, una pel·lícula amb l'alè dels clàssics i que brinda a dos actors de carrera erràtica (Matthew McConaughey i Reese Witherspoon) els seus millors papers.


divendres, 11 d’octubre de 2013

GRAVITY


Si el darrer treball d'Alfonso Cuarón té algun defecte és la seva falta de pes dramàtic. Però potser ja és normal en un film que va sobre la ingravidesa.

En realitat, "Gravity" no és una pel·lícula; és una experiència sensorial, que cal gaudir en 3D, amb el mateix esperit lúdic amb què pujaríem en una atracció de Port Aventura. Els traumes del personatge de Sandra Bullock fan tanta nosa com el seu vestit espacial, i cal agrair que se'l tregui de tant en tant per poder gaudir del seu cos esplèndid (i a mi que no m'agradava aquesta noia!) i, de pas, reposar de l'angoixa que transmet una acció que gravita sobre extrems oposats però indisociables a l'espai com són el perill i la bellesa (captada per la fotografia excepcional d'Emmanuel Lubezki).

diumenge, 6 d’octubre de 2013

LAS BRUJAS DE ZUGARRAMURDI


És probable que després del fracàs de "La chispa de la vida" Álex de la Iglesia volgués jugar sobre segur. A "Las brujas de Zugarramurdi" prescindeix de qualsevol missatge i recupera l'esperit festiu d'"El día de la bestia"; sobre una base genèrica de provada tradició (uns atracadors que fugen s'han d'enfrontar a un perill sobrenatural), aplica la seva coneguda recepta: personatges i diàlegs esperpèntics, molt humor negre i un tram final obertament fantàstic decorat amb monstres i gegants.

La pel·lícula resultant, que comença amb un dels atracaments més delirants de la història del cinema, és trepidant i divertidíssima. Hi ha acudits i situacions molt tòpiques, és cert, com la declaració d'amor entre dos policies que recorden els Dupont i Dupond del Tintín (Pepón Nieto i Secun de la Rosa), però altres gags són memorables (la taverna amb la televisió passant "Noche de fiesta" una i altra vegada, el braç que surt del forat del wàter, el sopar caníbal amb Carmen Maura caminant pel sostre mentre parla pel mòbil) i les rèpliques són sempre oportunes i estan molt ben verbalitzades per una colla d'actors en estat de gràcia, amb menció especial per a Mario Casas, fent de porter de discoteca una mica limitat intel·lectualment, una terrorífica Terele Pávez, una molt seductora Carolina Bang i els impagables Santiago Segura i Carlos Areces exercint de senyores de províncies; fins i tot Hugo Silva està bé. En definitiva, Álex de la Iglesia bat Almodóvar en el mateix terreny en què el segon s'estavellava amb el seu avió de l'encarcarada "Los amantes pasajeros" i confirma, tot i que sigui amb un títol menor, que és actualment el director espanyol més capacitat i potser també el més interessant.

dissabte, 5 d’octubre de 2013

CRUCE DE CAMINOS (CONCURS # 4)


Després de "Blue Valentine" (2010), Ryan Gosling i el director Derek Cianfrance col·laboren novament a "Cruce de caminos" (2012), tot i que el carismàtic actor només apareix en el primer terç d'un film que ens explica tres històries lligades entre si per un tràgic esdeveniment, que ens parlen de pares i de fills, dels errors i de la recerca de l'honestedat en un univers corrumput -el cantó fosc del somni americà-, de la necessitat de trobar un destí més enllà de l'endogàmica ciutat de Shenectady, més enllà dels pins com assenyala el títol original.

Cianfrance es revela un gran realitzador, que sap barrejar crítica social amb poesia, que narra amb elegància i concisió però sense escatimar el temps necessari perquè els personatges ens transmetin llurs sentiments. I extreure una brillant interpretació de Gosling, fent d'anti-heroi romàntic i violent, una mica en la línia de "Drive", no sembla un gran mèrit. Però la resta dels intèrprets, principals o secundaris, ratllen a la mateixa altura, fins i tot dos actors amb tendència a la sobreactuació com són Bradley Cooper i Ray Liotta; sense oblidar-nos de les noies de la funció (Eva Mendes, Rose Byrne), hem de destacar els dos joves actors que protagonitzen el darrer segment: Emory Cohen i Dane DeHaan (vist a "Chronicle" i aviat en un film amb música d'un grup de metal que també sembla agradar a Luke "el guapo" -el personatge de Ryan Gosling- a jutjar per la seva indumentària). A quin conjunt musical ens estem referint?

dimarts, 1 d’octubre de 2013

SEARCHING FOR SUGAR MAN


"Searching for Sugar Man" (2012), el documental de Malik Bendjelloul beneït amb un Òscar i que ha obtingut un èxit de públic molt considerable tenint en compte el gènere, ho té tot per admirar-nos: una història literalment extraordinària (no en revelaré els detalls per si encara no l'heu vista), un apropament als fets rigorós però mai neutral i intens com la millor de les ficcions -sense ser-ho-, que ens porta del suspens a la poesia passant pel comentari sociològic. I, a més de tot això, ens descobreix un músic genial: Rodríguez, of course.